Les explico...

En estas largas vacaciones que tengo pensaba ¿qué haré con todo el tiempo que tengo en mis manos?
Y me di cuenta que una de las cosas que odio es que la gente no lee. Y entonces decidí que yo de todos modos iba a ocupar un poco de mi tiempo en leer, así que bien podía inspirarlos a leer un poco. Así que por aquí les pongo los libros que he leído últimamente, y qué tal están con la esperanza de que tal vez y sólo tal vez, pueda interesarlos en alguno y por fin
LEAN.

martes, 20 de septiembre de 2016

Impro for Storytellers

Nunca escribí acerca de Impro, el otro libro de Keith Johnstone que leí durante mi carrera. Y tengo la impresión de que éste ya también lo había leído, aunque quizás no completo; quizás como libro de consulta. Y es que los libros de Keith Johnstone, aunque uno los lea la verdad es que no termina de leerlos; particularmente si hace impro. Son excelentes recursos de consultas para ejercicios, para cuando uno está atorado, o para cuando uno está teniendo una crisis de fe en la impro...

Pero no piensen que es sólo un manual o una colección de ejercicios. Contrario a muchos libros que son sólo listas de ejercicios o solamente teoría/"filosofía" de impro (como algunos de los que yo estuve escribiendo de aplicar la impro a la vida, de aplicar ideas filosóficas a la impro, o de teoría de improvisación en grupo), éste combina lo mejor de ambos mundos - en un balance parecido a éste que también es un buen libro que leer si eres improvisador. Da algunos ejercicios con ejemplos de veces que él los ha visto o ha enseñado, a veces profundiza un poco más en la teoría y siempre explica cuál es la función del ejercicio o qué cosas funcionan y no - todo muy justificado. Incluye un buen balance de sus experiencias personales con ejemplos imaginarios que son interesantes y clarifican los ejercicios y sus propósitos.

A ver, el señor Johnstone es exigente y hay muchísimas cosas que no le parecen (y muchas que yo veo que se hacen en escenarios constantemente). En general tiendo a estar de acuerdo con él: hay muchas cosas que se han integrado a la práctica de la improvisación porque están "chistosas", "simpáticas" y que, como los improvisadores ven que hacen al público reír, se repiten sin cesar aunque pierdan su gracia al perder su novedad, o aunque no impulsen una práctica que sea activamente creativa y que comprenda un reto para que los improvisadores mejoren lo que hacen. Dicho esto, yo no sé si sobreviviría la frustración que me imagino debe ocurrir en una clase con Keith Johnstone (que me imagino nomás por cómo escribe, entonces para que se den una idea del tono que el libro toma a veces). De todos modos, pese a su leve mamonez y toda la cosa, creo que es un libro que cualquiera que quiera hacer impro debería leer - no por nada Keith Johnstone es como el padre de la impro - aunque ciertamente no le veo interés para cualquiera que no haga impro (¿quizás si vieran impro? pero sólo si son de plano muy clavados). Y es el tipo de libro que uno no debe sólo leer y abandonar; es el tipo de libro que tienes a la mano en ensayos y entrenamientos, que consultas cuando te sientes atorado y frustrado, y ¿por qué no? compartes con todos tus amigos improvisadores para intentar que todos empujemos lo que hacemos a algo más sofisticado, pulido y mejor en general. 


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