Les explico...

En estas largas vacaciones que tengo pensaba ¿qué haré con todo el tiempo que tengo en mis manos?
Y me di cuenta que una de las cosas que odio es que la gente no lee. Y entonces decidí que yo de todos modos iba a ocupar un poco de mi tiempo en leer, así que bien podía inspirarlos a leer un poco. Así que por aquí les pongo los libros que he leído últimamente, y qué tal están con la esperanza de que tal vez y sólo tal vez, pueda interesarlos en alguno y por fin
LEAN.

viernes, 21 de diciembre de 2012

La chica que soñaba con un cerillo y bla bla mientras yo soñaba que por fin se acababa el libro

Señor Larsson, lo hizo de nuevo. Es un milagro que yo haya logrado terminar sus 750 páginas de tortura. Se preguntarán, ¿por qué decidí leer el segundo libro de esta maravillosa serie cuando disfruté tanto el primero? Pues... yo no lo tengo muy claro. Supongo que porque pues... es una serie, entonces hay que... ¿leerlos todos? Y bueno, otra vez, lo único que me ayudó a terminarlo fue el hecho de que había visto la película y sabía que en algún momento algo "emocionante" pasaría. 
Claro que no contaba con que el señor Larsson iba a considerar prudente empezar con 200 páginas completamente irrelevantes para el resto de la historia contando las vacaciones de Lisbeth Salander. Si, señor Larsson, ya sé que la chica es súper inteligente y tiene memoria fotográfica y odia a los hombres machistas y misóginos. Le juro que no hacía falta desperdiciar 200 páginas en una anécdota irrelevante para el resto de la historia para decirme eso. 
Agrego que me parece que no pone demasiada atención a lo que escribe. Por ejemplo, su personaje este tiene memoria fotográfica, sin embargo, en un momento, entra al baño, sale y tiene que regresar para checar si una lagartija sigue ahí... Señor... las personas con memoria fotográfica (hasta donde yo sé, porque yo no tengo) se dan cuenta de esas cosas así, no tienen que ultra fijarse, entonces Lisbeth no habría tenido que regresar al baño, hubiera bastado con accesar su maravillosa cabeza para saberlo.
Y bueno, otra vez, puede uno básicamente leer las últimas 100 páginas del libro, que son las únicas en las que pasa algo. Un poco absurdo, debo decir. Digo, no quiero arruinarle el chiste a nadie, pero ya saben como tenemos la habilidad de salirnos de nuestra propia tumba con un balazo en la cabeza... Seeeeeh, lo que usted diga Stieg. Igual que nos ponemos a resolver teoremas que le tomó a la gente 400 años en resolver en un par de meses y llegamos a la solución justo en el momento más crítico de nuestras vidas en el que nuestro instinto de supervivencia tendría que ser lo único que estuviera funcionando. Pero está bien...
Mi mamá dice que me quejo tanto porque ya le agarré mala voluntad. Puede que tenga razón. Soy un ser human sumamente subjetivo (como todos ustedes, ni se hagan), pero ahora mis criticas por lo menos si fueron más dirigidas al escritor. Aunque sigo teniendo problemas con el idiota traductor que no fue capaz de traducir frases y palabras simples del inglés al español. Estimado traductor: "sorry" es "perdón", o "lo siento". ¡Dejese de m@m$%!" y haga bien su trabajo! 
¿No están de acuerdo conmigo? Lean el libro y argumenten su caso. 

miércoles, 19 de diciembre de 2012

El Espejo en el Espejo o cómo Michael Ende me dio días de intensa filosofía

Yo leí unos libros de Michael Ende en mi infancia/juventud. Recuerdo ser ultra fan de la película de La Historia Sin Fin (la 1, la 2 en realidad no me encantaba) y haber leído el libro en unas vacaciones navideñas. También leí Momo y un libro de cuentos para niños. O que yo pensaba que eran para niños.
La realidad es que todos los libros de Michael Ende tienen un tipo de fantasía que también puede conectar con un adulto, por más serio que sea. Y yo no sabía que sí tenía un libro de cuentos enfocado para adultos, y éste es. 
No les puedo hacer una reseña porque pues... son muchos cuentos chiquitos, aunque si se relacionan entre ellos. Pero recomiendo el libro muchísimo, sobre todo ahora en vacaciones, o para los que normalmente están ocupados, es fácil de leer porque puedes leer un cuento y pensar al respecto por días hasta que tengas tiempo de leer el que sigue.
Todos son un poco surrealistas, o más bien al estilo realismo mágico, e incluyen ideas de las que se puede filosofar, pensar, platicar con gente, aplicar en la vida diaria, etc. Pero sin ser sermonero, lo cual lo hace muy muy bello. El señor Ende es un experto creador de universos, y este es un ejemplo de cómo los crea, los conecta y los deja desaparecer.
Si lo consiguen, sólo tengan cuidado, porque a la edición que me prestaron a mi le faltaban unas cuantas páginas, con unos cuentos buenísimos, entonces nomás para que no les pase, o compren cualquier de los libros de Ende, ¿a quién le importa si son "para niños"? Y bueno, si me lo quieren regalar de Navidad, la verdad me harían muy feliz.
También se lo pueden regalar a si mismos de Navidad, pues ¡no hay regalo más bello que leer!