Les explico...

En estas largas vacaciones que tengo pensaba ¿qué haré con todo el tiempo que tengo en mis manos?
Y me di cuenta que una de las cosas que odio es que la gente no lee. Y entonces decidí que yo de todos modos iba a ocupar un poco de mi tiempo en leer, así que bien podía inspirarlos a leer un poco. Así que por aquí les pongo los libros que he leído últimamente, y qué tal están con la esperanza de que tal vez y sólo tal vez, pueda interesarlos en alguno y por fin
LEAN.

sábado, 7 de febrero de 2015

Endgame

Extrañamente, casi nunca escribo de obras... no es tan extraño si considero que veo muchas obras, pero rara vez las leo. Pero ahora, mis labores investigativas me llevaron a leer esta de Beckett, a quien, por cierto, llevo bastante tiempo con la intención de leer, pero entre tanta cosa que leer, nunca lo hago.
En mis conocimientos previos del teatro, Beckett estaba clasificado en la corriente del absurdo. Gran sorpresa para mí cuando llegué aquí y me enteré que, más bien, fue uno de los primeros en escribir teatro post-dramático (el teatro post-dramático, por cierto, es como el arte moderno... cualquiera que hace cualquier cosa técnicamente podría decir que es post-dramática, lo cual en cierto sentido me hace dudar de su calidad; pero, al igual que con el arte moderno, de que hay cosas buenas, pues las hay). Y pues si, ahora leyendo algunas de sus obras cortas me di cuenta que, efectivamente, no tiene narrativas lineares, ni personajes psicológicamente coherentes, o sea, post-dramático.
Pero por un momento lo detesté, aunque admito que fue culpa del maestro que nos estaba enseñando sobre él de una manera que lo hacía algo pretensioso. Sin embargo, en estas últimas semanas leí Endgame con algunos de mis compañeros para un proyecto que estamos haciendo y las cosas comienzan a cambiar; y recuerdo por qué me habían gustado algunas escenas que había leído antes de algunas de sus obras.
Aún sin la narrativa coherente, y los personajes que parecen tener tareas irrelevantes, siento que sí hay mensajes claros en la obra. En este caso, los personajes son Hamm, un hombre ciego que da ordenes a Clov, quien parece ser su hijo y hace todo lo que le dicen a regañadientes, y Nagg y Nell, que viven en dos botes de basura de los que nunca salen y son los padres de Hamm (por lo menos Nagg). Pero todo el asunto no parece recaer en realidad en las relaciones familiares entre ellos si no en el universo paralelo o post-apocalíptico en el que parecen vivir. El uso de la repetición crea un efecto algo cómico, que contrasta bien con los "monólogos" o líneas que aparentemente son más profundas.
Al final de cuentas es divertido, aunque ciertamente yo no estoy haciendo un análisis profundo de los mensajes de la obra, pues planeo explorarla desde otro punto de vista. De cualquier modo, la gente que hace análisis profundos de obras de escritores que ya han fallecido y que escriben cosas tan ambiguas como Beckett... me hacen dudar. ¿Realmente el escritor quería decir eso? ¿O sólo escribió por escribir y se ríe en su tumba de todos nosotros tratando de buscar sentido? Quizás todo el punto está en el no-sentido y la constante búsqueda humana por que lo haya...