Les explico...

En estas largas vacaciones que tengo pensaba ¿qué haré con todo el tiempo que tengo en mis manos?
Y me di cuenta que una de las cosas que odio es que la gente no lee. Y entonces decidí que yo de todos modos iba a ocupar un poco de mi tiempo en leer, así que bien podía inspirarlos a leer un poco. Así que por aquí les pongo los libros que he leído últimamente, y qué tal están con la esperanza de que tal vez y sólo tal vez, pueda interesarlos en alguno y por fin
LEAN.

sábado, 1 de octubre de 2016

Catch-22

Les digo que los libros de guerra me han seguido este año. Pero yo creo que este es el que más me ha gustado de todos. Catch-22 es un clásico escrito por Joseph Heller que cuenta la historia de Yossarian, un soldado del ejército estadounidense que está en Italia para luchar en la Segunda Guerra Mundial. Yossarian ve cómo todo mundo enloquece a su alrededor al tiempo que el Coronel de su escuadrón sube incesantemente el número de misiones que los soldados tienen que volar antes de poder volver a casa.

Al principio el libro tiene un tono un tanto absurdo que yo no estaba disfrutando del todo; principalmente porque me pareció muy similar a The Good Soldier Schweik, que leí antes en el año - incluso en cuanto a cuán repetitivo es. Pero sólo empieza así. Dentro de su propio surrealismo, la historia poco a poco adquiere un tono cada vez más extraño y todo empieza a tener sentido dentro del contexto de ese mundo. No es que la gente empiece a portarse más normal; al contrario, todos parecen enloquecer más y más, pero es quizá porque no mantiene un ritmo estable de locura como Schweik, si no que la locura externa va en crescendo. También se agrega el hecho de que la narrativa no es lineal, por lo que conforme vas leyendo, vas averiguando más cosas que sucedieron y que han llevado a los diferentes personajes a portarse del modo en que lo están haciendo. Y las cosas que se revelan son más y más brutales cada vez hasta llegar a un final que es terriblemente traumático (y que, como es mi costumbre, no revelaré). De este modo, Heller logra empezar una historia con personajes superficiales que parece no tener pies ni cabeza, para terminar con una descripción cruda de la guerra.

Muchos de los libros que he leído respecto al tema en el año buscan resaltar cómo la guerra es absurda, cómo quienes están involucrados están locos, o tontos, o ambas cosas; pero ninguno lo logra con tanta maestría como éste. Es lo suficientemente repetitivo para establecer su nivel de absurdo excesivo, pero sabe exactamente cuándo cambiar las cosas y revelar poco a poco información adicional para perturbar al lector. Sé que por ahí hay una película que yo no he visto aún, pero que espero ver en el futuro, si bien por la curiosidad de ver si logran plasmar todos estos cambios.

Este libro, para que vean, sí se los recomiendo: es cultura general, está escrito de un modo increíble, los personajes son memorables y, por más extraño que suene, los hará reír: a veces de verdad, a veces por nervios, o por la desesperación que causa ver el mundo en el que vivimos. No por nada es un clásico. No por nada el título se volvió una frase para describir cierto tipo de situaciones. Tiene su título excelentemente bien merecido. 

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