Les explico...

En estas largas vacaciones que tengo pensaba ¿qué haré con todo el tiempo que tengo en mis manos?
Y me di cuenta que una de las cosas que odio es que la gente no lee. Y entonces decidí que yo de todos modos iba a ocupar un poco de mi tiempo en leer, así que bien podía inspirarlos a leer un poco. Así que por aquí les pongo los libros que he leído últimamente, y qué tal están con la esperanza de que tal vez y sólo tal vez, pueda interesarlos en alguno y por fin
LEAN.

jueves, 27 de febrero de 2014

Teatro Átmico

Ufff…
Mi hermano me regaló este libro una navidad pues es de teatro. Le agradezco la intención, y ciertamente parecía que sería bueno, pero…
Vayamos por partes. Primero, el libro explica cómo hacer del teatro una cosa elevada y sagrada. O por lo menos eso intenta. Tiene influencias de enseñanzas Zen y Budistas y, hasta algunas cristianas/católicas. Aunque a mi me pareció algo extremista. Es decir, básicamente dice que los actores deberían volverse una especie de monjes, que convivieran el 100% de su tiempo con su compañía de teatro, y todos juntos siguieran el camino de la espiritualidad para así elevar su arte a los niveles más altos. La autora, muy convenientemente, dice que explicará cómo supone que los actores vivan (en cuanto a dinero y esas cosas que, lamentablemente, ahora son tan importantes), en el segundo libro de la serie… 
Las ideas estarían bien, de no ser porque se contradicen un poco a ratos. Por ejemplo, dice que nada de lo efímero existe, sin embargo dice que el presente es lo único que existe… pero el presente es efímero, ¿qué no? O cosas como que todo lo verdadero es bello… jajaja… me parece que no ha observado el mundo tanto como finge señora...
Y bueno, creo que es demasiado subjetiva y deja entrever de formas muy obvias sus propios juicios del teatro: un gran ejemplo de esto es el capítulo en el que critica a todos los técnicos de los teatros porque solo hacen su "chamba" en vez de estar pensando en cómo el teatro es arte y súper elevado y entonces "roban la energía artística" de las obras. A ver, ok, el teatro mejora mucho entre más involucrada este la gente que está participando. Pero lo que te alimenta para inspirarte a hacer teatro, o para crear teatro son las cosas que vives. La única manera de vivirlas es conviviendo con la sociedad y esto puede distraerte… se llama vida (razón por la cual el teatro es un arte social que no funciona si te encierras como un monje a vivir con el resto de tu compañía de teatro). Y ¿cómo vas a hacer teatro relevante para la sociedad si no estás consiente de los problemas por los que están pasando por vivir en tu vida espiritual y elevada? Y todo esto sin mencionar las condiciones del mundo de ahora en las que ningún actor o gente teatrera puede dedicarse sólo a una obra…
En fin, podemos argumentar que esas son las opiniones de esta mujer llamada Zonia Rangel Mora, que escribió el libro, y que quien soy yo para juzgarlas. Eso estaría bien si la señora no hubiera decidido que la mejor idea era ella editar su propio libro. ¡Oh, si no vivieras en tu aislamiento actoral tal vez habrías aprendido del error que cometieron otros escritores al pensar igual que tu! (Cof, cof, Stieg Larsson, cof, cof) Por esta torpe e inconsciente decisión, el libro está plagado de errores ortográficos, gramaticales, inconsistencias en cómo escribe las palabras, mala puntuación… ¡el día que lo empecé ya quería regresar a la señora a la primaria! Y no me hagan empezar con la mala forma en la que cita sus lecturas recomendadas, o cómo sus pies de página son ridículamente condescendientes…
Bueno, intentó hacer algo bueno por el arte, supongo… pero yo no invertiría mi tiempo en leerlo… o leer la segunda parte. En lo que probablemente invertiré mi tiempo ahora que termine de escribir esto será en enviar un mail a la editorial y sugerirles que contraten un editor para los libros de esta mujer...

martes, 25 de febrero de 2014

Los Años de Peregrinación del Chico sin Color

Cuando vi que salió una nueva novela de Murakami y que, por lo visto, la tradujeron bastante rápido para que nosotros, los mortales, la pudiéramos leer, me emocioné. 
Debo admitir que cuando por fin la conseguí, no empecé a leerla inmediatamente. Poco tiempo después, alguien me preguntó si ya la había leído para hablar del final. Yo le dije que no, pero la platica me dejó intrigada.
Como parece se está volviendo mi costumbre, no me tomé la molestia de enterarme de qué trataba el libro antes de leerlo. Ya he leído libros del autor y su nombre me parece suficiente garantía para asegurar un buen libro.
No erré. Incluso me sorprendió porque lo sentí mejor que otros libros suyos que he leído (aunque eso puede ser una ilusión porque, haciendo memoria, creo que cada vez que leo un libro suyo me siento absorbida a una tierra donde eso es lo único que existe y es como debe ser - haciéndome olvidar cómo eran los otros libros).
El libro cuenta la historia de Tsukuru, un ingeniero de estaciones ferroviarias que fue "abandonado" por sus mejores amigos muchos años atrás. Y cuando digo "abandonado", quiero decir que lo abrieron de una manera no muy agradable sin explicarle por qué y nunca se volvieron a ver. Dieciséis años después, él re-visita ese episodio de su vida y los efectos que ha tenido en su presente. No diré más, pues es el chiste de todo el libro.
Lleno de muchísimas emociones distintas, fluido, y, me atrevo a decir, llegador; el libro juega mucho con el peso que le damos al pasado y, en mi caso, me hizo recordar decisiones tomadas que es posible que hayan alterados todo. De una forma muy realista, te confronta con las posibilidades del "hubiera" y de lo que aún puede ser.
Ya lo había dicho antes, ciertamente los escritores del continente asiático tienen un algo especial que les da un tono de melancolía/misticismo, o algo que parece inalcanzable o innombrable. No es la excepción.
Lo recomiendo a los que les gusten novelas realistas y escritores tipo Baricco (que tiene como el mismo ritmo) o Yamamoto (que tiene como las mismas emociones). Por lo pronto, me siento lista para platicar del final con quien guste, en privado, claro, para no arruinarles nada a los próximos lectores. 

jueves, 13 de febrero de 2014

The Great Gatsby

Siendo uno de los libros de la literatura clásica americana, y como quiero poder ver las dos películas sin sentirme mal de no haber leído el libro… pues lo leí. 
Honestamente, no sé de qué pensaba que se trataba, pero creo que una parte de mi mente, pensaba que tenía cosas como surrealistas/expresionistas por alguna razón. Entonces me sorprendí mucho cuando lo comencé a leer y me di cuenta que más bien era como una telenovela. 
Así, contar la premisa, parece que no tiene mucho chiste: Un hombre se muda a una casa por Nueva York, conoce a su vecino que da fiestas grandes con gente muy importante, y vemos los problemas que tiene su prima en su relación marital… básicamente así empieza. 
Y mentiría si dijera que al principio me sentía muy emocionada o picada con el libro. Se me pasó rápido, pero primero pensé que era porque no es un libro particularmente largo. Pero, parezca telenovela o no, tengo que admitir que llega un momento por ahí de la mitad en el que se vuelve muy emocionante, y entonces sí me piqué. Justamente el hecho de que parezca una historia tan simple, pero que cuenta bastante de las relaciones humanas, lo hace interesante. Me imagino que habrá gente que le haya encontrado cosas ocultas y demás. Yo en realidad no sé lo que dicen los ñoños de la literatura sobre él, pero incluso si no tiene nada "más allá", la historia es buena. 
Aún no veo ninguna de las dos películas, pero imagino como pueden funcionar, y como todo parece suceder en varios episodios bien definidos, creo que será interesante ver cómo la adaptaron. 
Para mi fue un libro que pasó de ser algo muy equis a algo que pude disfrutar bastante. Se lee fácil y rápido, y cómo siempre, si les gustan las historias más realistas, la literatura clásica, o quieren más cultura general, este es un buen libro que leer.

P. D. Ultimamente, parece que están apareciendo en mi vida muchas cosas relacionadas con "traer el pasado de vuelta" o "revivir el pasado". Este libro es una de esas cosas, así como algunos documentales que he visto, y cuando lean mi próxima entrada verán a qué más me refiero. 

viernes, 7 de febrero de 2014

El sí de las niñas

Cuando iba en la prepa, nos regalaron varios libros que, según, tendríamos que leer a lo largo del año. La mayoría sí los leímos, pero resultó que nos quedamos uno o dos que no dio tiempo. Yo guardé los míos, la verdad sin mucha intención de leerlos porque no me llamaban particularmente la atención. Pero hace poco recordé que los tenía y me lo pensé bastante, y decidí que no perdía nada por leerlos. Si querían que los leyéramos en la escuela, probablemente eran algo de cultura general.
Éste del que escribo, son unas obras de teatro de Leandro Fernandez de Moratín, que por lo que entiendo era un español un poco extraño que estaba a favor de las reglas estrictas en el teatro para generar un teatro de mayor calidad. Por esto, dedicaba bastante de su tiempo a criticar a los "malos escritores". 
El libro incluye 4 obras:
"El sí de las niñas", que fue la que más disfruté, cuenta la historia de una niña que va a ser forzada a casarse contra su voluntad. Un embrollo ocurre cuando aparece el hombre del que está verdaderamente enamorada. Es divertida, sí, y el tema es interesante, pero pues es como una versión de Shakespeare más tranquila, a mi parecer. Quizá lo que le aplaudo es que los diálogos, en general, se oyen muy naturales, incluso para haber sido escritos hace ya unos varios años, y eso es difícil de hacer.
"La comedia nueva", otra obra, de un tema un poco extraño. Trata de un mal escritor de comedias que está por estrenar una en un teatro. Lo interesante es que nunca vemos la comedia que él escribió, ya que toda la acción sucede en una espese de restaurante/posada, y la función pasa en el teatro. Igual es divertida, aquí porque los personajes están exagerados y haciendo parodias de varias personas que existen en la vida real. 
Aquí es donde todo se pone un poco más tedioso. Las últimas dos obras, "La derrota de los pedantes" y "Lección poética", no son teatro. Una es como un relato y la otra es como una especie de poema/oda, y ambas tratan de como los malos escritores deberían ser educados para escribir bien o forzados a dejar de escribir. Están escritas con un lenguaje bastante pesado y de una forma que, francamente, me parece más pedante de parte del autor. 
Es interesante lo que cuentan de su vida, las cosas por las que pasó y que tuviera una postura tan fuerte que tuviera tantas ganas de defender. Es bueno leerlas, aunque sea por cultura general. Me gustaría saber si alguna de sus obras se ha presentado aquí. Pero en fin, me pareció que valía la pena leer las obras de teatro si bien no los últimos dos escritos que incluye el libro.

P. D. La edición que yo tengo es un Porrúa de esos de doble columna, que suelo odiar porque tienen letra demasiado pequeña y se siente todo muy apretado en la página. Esta vez no me molestó tanto, no sé si habrán hecho algún cambio menor en la edición…

jueves, 6 de febrero de 2014

Tell-All

A mi, que me gusta bastante Chuck Palahniuk, ahora me estoy dedicando a leer todos sus libros. O por lo menos, todos los que tengo a la mano. Lamento decir que éste no me pareció tan bueno como los otros, pero no por eso es malo.

Tell-All es la historia de una estrella del cine, contada por su… mmm… la llamaré asistente, aunque el mismo personaje admite que no tiene un rol definido. Katherine, la estrella, ha pasado por innumerables matrimonios, adicciones y problemas de la vida hollywoodense, y ahora se vuelve a enamorar, esta vez de un jovenzuelo. Hazie, su "asistenta", no parece muy feliz, y cuando averiguan que el nuevo novio está planeando el asesinato de la estrella para poder escribir su biografía y hacerse rico, bueno… ahí empieza lo emocionante. 

No puedo decir demasiado, ya que es un libro corto y, como buen libro de Palahniuk… ¡tiene un twist inesperado al final! Y yo no quiero revelarlo. Como sus otros libros, es fácil de leer, fluye y también es algo torcido, así que no lo lean si son muy sensibles o se ofenden fácilmente. 
La premisa de la historia no me pareció tan interesante como en sus otros libros, el twist no me pareció tan sorprendente y los personajes tampoco llamaron particularmente mi atención. Por esto digo que no me gustó tanto como sus otros libros. Pero supongo que si este hubiera sido el primer libro suyo que hubiera leído, lo hubiera disfrutado más porque no hubiera tenido con qué compararlo. Lástima, no hay vuelta atrás. 
Léanlo si no han leído ningún libro de Chuck Palahniuk, si les gustan las intrigas del mundo hollywoodense, y si les gustan programas tipo esos de "1000 maneras de morir". También si quieren algo no muy largo de este autor. 

Otros libros que yo he leído de él: Lullaby y Fight Club

martes, 4 de febrero de 2014

The Secret Life of Puppets: No se dejen engañar

Pese a lo que el título sugiere, éste no es un libro acerca de títeres (por lo menos casi para nada); ni siquiera es un libro acerca de teatro. ¿Entonces qué es?
En efecto, cuando yo lo conseguí, lo conseguí pensando que leería acerca de historia de títeres o cosas ñoñas de esas que me gustan; después de todo, venía recomendado en el libro de una compañía que hace teatro de títeres que se llama "Handspring Puppet Company". Pero , aunque no logré ñoñear de la forma que me hubiera gustado, la verdad es que no tengo nada de que quejarme. El libro trata de la evolución del pensamiento y las creencias humanas, y cómo esto se ha reflejado en el arte (particularmente la literatura, y un poco el teatro y el cine). 
Debo admitir que a ratos es difícil de leer; Victoria Nelson, quien lo escribió, usa un lenguaje un poco complicado de vez en cuando, pero en general es bastante comprensible, incluso sin tener un conocimiento previo de las obras de las que habla (aunque he de admitir que saber de ellas, aunque sea de oídas, ayuda a entender mejor sus puntos). Pero pues yo, la verdad, si conocía la mitad de los libros que mencionaba, será mucho. La gran ventaja (o desventaja - depende del punto de vista desde donde se mire), es que terminé el libro con un montón de recomendaciones de otros libros que leer y películas que ver: de dónde sacaré el tiempo para hacerlo es otra cosa.
Pues nada, el nombre del libro deriva de que toda la reflexión de Nelson sale de la idea de los ídolos, pero se enfoca más en el auto-conocimiento y cómo se refleja en las cosas que hacemos y con las que convivimos. Por esto les digo que no tienen que ser fans del teatro necesariamente; léanlo si les gusta la literatura, la ciencia ficción, el cine, la filosofía, la historia, el arte, la tecnología… O sea, léanlo.