Les explico...

En estas largas vacaciones que tengo pensaba ¿qué haré con todo el tiempo que tengo en mis manos?
Y me di cuenta que una de las cosas que odio es que la gente no lee. Y entonces decidí que yo de todos modos iba a ocupar un poco de mi tiempo en leer, así que bien podía inspirarlos a leer un poco. Así que por aquí les pongo los libros que he leído últimamente, y qué tal están con la esperanza de que tal vez y sólo tal vez, pueda interesarlos en alguno y por fin
LEAN.

miércoles, 20 de febrero de 2013

La reina en el palacio de las corrientes de aire, o cómo me liberé por fin de Stieg Larsson

Me dispongo a emprender un viaje largo, en el que obviamente leeré mucho, pero no quería irme sin dejarles una linda crítica por aquí. Pueden esperar otra próximamente, pero por el momento deberán conformarse con esta.
Ya deben haberse familiarizado con mis opiniones de los otros dos libros de Stieg Larsson que están aquí, y aquí. Este hombre, que se hizo famoso por escribir una trilogía de la cual se hicieron películas en Suecia y Estados Unidos y tuvo la gracia de morirse cuando terminó sus libros... y me cae bastante mal. Y me parece que escribe bastante mal. ¿Qué es lo que sucede? Un rumor me dijo que el señor Larsson no aceptó que nadie editara su libro, lo cual explicaría la incesante cantidad de descripciones de la ropa que se pone la gente, de las calles por donde caminan, de las cosas que desayunan y la información de la historia de la vida de todos y cada uno de los personajes que aparecen, incluso si sólo están en una escena y no contribuyen particularmente a la historia.
En este, el libro final, leí 854 páginas de historias paralelas que no tenían nada que ver con la historia principal; un capítulo de OTRAS vacaciones de Lisbeth Salander, que no contribuyen a nada; muy obviamente esperé que Mikael Blomkvist se acostara con ciertas mujeres con las que era predecible que se iba a acostar... Para poder leer 50 páginas mas o menos de un juicio del que se habla desde el libro anterior y que estás esperando para el desenlace de la historia. Ah, pero el señor Larsson no se conforma con eso, porque después de la resolución del juicio, aplica la del Señor de los Anillos de hacerte creer que ya vas a acabar y... ¡no! Y luego crees que ahora si por fin ya vas a acabar... ¡pues no!  ¿Cuántos finales falsos puedes aguantar? Seguro el señor Larsson hace más. 
Y bueno, mis criticas contra el traductor se mantienen. No recuerdo en realidad si fue en este o en el libro anterior, en el que hace la hermosa traducción de decir "no encontraron nada remarcable"... ¿Remarcable? ¿Con qué lo iban a remarcar? ¿Con un sharpie? Encontré varios dedazos, varias frases que pudo haber traducido fácilmente pero decidió mejor dejarlas en inglés. 
En realidad me siento feliz. Porque por fin acabé. Porque nadie podrá decirme nunca que los libros de este señor son buenos. Porque me consta que no lo son. 
Un amigo me decía que tenía ganas de leer "mierda", yo le recomendé estos libros. Aunque por qué querrías desperdiciar la cantidad de tiempo que yo desperdicié leyéndolos se me escapa. Y ¿para qué leer cosas horribles cuando hay tantos libros buenos?
En fin. Señor Larsson, usted y yo hemos tenido nuestro último encuentro. Usted murió. Yo gané. Pues nunca podrá escribir un libro que me demuestre que en realidad si es buen escritor. Y gracias por enseñarme la valiosa lección de la importancia de los editores. Gracias. Y de los buenos traductores. Gracias. 

lunes, 11 de febrero de 2013

In A Dark Wood: cómo hacer que un personaje molesto le caiga bien al lector

En este año que tengo el propósito de leer tantos libros (saqué una página de Goodreads donde pueden ver mi progreso y ¡leer estas mismas reseñas en inglés!), espero terminar un grupo de libros que compré hace añísimos en unas vacaciones. Éste es uno de ellos. 
Normalmente me acuerdo qué es lo que me llamó la atención de un libro y me hizo comprarlo, particularmente cuando no conozco al autor, o no he oído nada de él por ninguna otra razón. Pero en este caso, no tengo la más remota idea de qué fue lo que me hizo comprar el libro, porque la parte de atrás no es particularmente llamativa, y la portada tampoco. Pero bueno, lo hice y ahora lo leí.
El libro cuenta la historia de Benedick, uno de los protagonistas más desagradables de la historia, que se acaba de divorciar y está buscando información de su mamá, que se suicidó cuando él era joven. Y bueno, hace una serie de estupideces y barbaridades como para caerte gordo, que qué bruto. Entonces mientras lo leía yo me preguntaba ¿y por qué sigo leyendo esto si tengo que seguir la historia de este wey que me cae gordo? Y la verdad no pude dejar de leerlo. Tiene algo interesante, que te atrapa, y bueno, al final vale la pena cuando explican ciertas cosas. Aunque el mero mero final del libro me pareció un poco confuso, pero tal vez era ya el molestarme porque la autora (Amanda Craig) cree que la razón que te da justifica el mal comportamiento de este hombre con cada persona que lo rodea. 
Bueno, excepto por unos fragmentos de telenovela (tipo "Luke, soy tu padre", pero no eso exactamente), el libro es razonablemente bueno. Se lo recomendaría a quien le gusta la ficción un poco más realista, porque aunque tiene cosas relacionadas con cuentos de hadas, las tiene para justificar cosas de la vida real. Eso, por cierto, a mi no me consta, no sé si estaba yo en una actitud demasiado escéptica para leer entre líneas, o la autora se cree muy metafórica o qué, pero bueno, si alguien lo lee, me puede decir si encontró razones y justificaciones ocultas.
Y pues como literatura contemporánea supongo que está bien, pero yo si admito que he leído cosas mejores (aunque peores también... esperen mi post del último horrible libro de Stieg Larsson próximamente).