Les explico...

En estas largas vacaciones que tengo pensaba ¿qué haré con todo el tiempo que tengo en mis manos?
Y me di cuenta que una de las cosas que odio es que la gente no lee. Y entonces decidí que yo de todos modos iba a ocupar un poco de mi tiempo en leer, así que bien podía inspirarlos a leer un poco. Así que por aquí les pongo los libros que he leído últimamente, y qué tal están con la esperanza de que tal vez y sólo tal vez, pueda interesarlos en alguno y por fin
LEAN.

viernes, 28 de enero de 2011

La Ignorancia: No del mal que nos acecha a todos, sino de la nostalgia y el extrañar


Pues ahora recientemente, en mis días de crisis pensando si volver a casa, llegó antes mis ojos justo este libro de una de mis personas favoritas, seguro adivinan quien: si, por supuesto, Milan Kundera.
Si no tengo mal entendido es uno de sus libros más recientes y, como es su costumbre, involucra un poco de la historia de Bohemia, el lugar de dónde es él, como base para su historia y explorar ciertos sentimientos en ciertos personajes.
En este caso en particular, el tema principal del libro es la migración, pero no la migración como la que yo hice, si no la migración que uno hace cuando es exiliado y forzado a salir de su país por una mala situación política y etc. Pese a que no es el mismo tipo de migración, algunos sentimientos son los mismos: nostálgia, añoranza, la posibilidad de escapar, querer esa posibilidad o no, querer volver o no.
La historia está formada por las historias de varios personajes que se cruzan, algunos cuyas historias tienen más relevancia que las demás: Irena, quien se fue a Francia con su esposo, que murió, tiene ahora una relación con Gustaf, pero busca recuperar el control de su vida. Gustaf, su "novio", quien la hace volver a su patria por la curiosidad que él tiene de conocerla. Josef, viudo que también vuelve a casa y se reencuentra con partes de su pasado que ojalá no hubieran existido y Milada, quien siempre permaneció en su patria atrapada en la monótona vida que creó para si misma y ve a esas figuras de su pasado volver.
Como siempre, un excelente libro. Muy humano, con buen rítmo, emotivo, tiene de todo, amo a Milan Kundera y así. Pueden no creerme nada si quieren y pensar que sólo opino esto porque mi opinión está sesgada y demás, pero pues consíderando cuánto leo, el señor Kundera en verdad escribe bien para ser uno de mis escritores favoritos. Además, admito que este no es su mejor libro, pero es bueno y vale la pena de cualquier manera. ¡Lean YA!

domingo, 16 de enero de 2011

Holes


Terminando de ponerme al corriente (ya después de esta entrada leerán sólo de los libros que recién termine de leer), les traigo este libro... "infantil".
Veámos... hace unos cuantos varios años salió la película de este libro (del mismo nombre, con Shia LaBeouf, el de los Transformers). Yo la ví porque no sabía que era de un libro. En mis siguientes vacaciones a algún lugar angloparlante, me encontré el libro en una librería y lo compré, pues la película fue bastante de mi agrado.
Nuevamente, la película es muy Disney a comparación del libro. El libro es un libro para "jovenes", pero si tiene cosas brutales como racismo, violencia, veneno de serpiente, corrupción y así. Claro que el autor (un hombre desconocido, por lo menos para mi, llamado Louis Sachar), logra meter por ahí sus lecciones de que creas en ti mismo y bla bla bla.
De todas formas es un buen libro. Muy buen libro. Y pues... yo, que llevaba mucho tiempo leyendo cosas de gente un poco pedante, o cosas más científicas o pseudo-metafóricas-profundas, esto fue un buen descanso. Me picó.
La historia habla de un niño/jovenzuelo llamado Stanley Yelnats, que es mandado a un campamento correctivo después de ser encontrado injustamente culpable de robar unos zapatos. El campamento es muy sospechoso, sin embargo, ya que hacen a los pequeños criminales cavar hoyos en el suelo para "construir carácter". No les cuento más porque ya es revelarles cosillas de la historia, y no es lo que quiero, quiero que se piquen como yo, en lo que uno puede encontrar cavando sin sentido en el suelo... o caminando por un desierto.

viernes, 14 de enero de 2011

El Castillo


Sigo poniéndome al corriente con los libros que he leído, lentamente (lentamente los he leído y lentamente me estoy poniendo al corriente). Ahora, cómo ya les había dicho, no entiendo del todo cuál es la mega grandesa de Kafka que todos hiper admiran, aunque debo admitir que este libro me gustó más que los otros.
Mi mamá dice que no entiendo la grandeza de Kafka porque vivo en un mundo Kafkiano, y puede ser bastante verdad. Burocracia tras burocracia, total que uno nunca puede llegar a nada, justo como K., el protagonista del libro, quien llega al pueblo del Castillo para tratar de hacer un trabajo que le encargaron, y nunca puede arreglar nada. Va de persona en persona intentando solución tras solución para siempre acabar en el mismo lugar, ¿suena familiar? A mi sí.
En fin, que es una lástima que haya sido el último libro que escribió y muriera antes de terminarlo, dejando 500 páginas de emoción inconclusa y cuyas notas al final dicen que le faltaba todavía rato para concluir. No sé qué pensar. Puede sonar un poco absurdo que me guste debido al siguiente comentario que voy a hacer: Todos los libros de Kafka son demasiado parecidos. Sobre todo El Proceso y este. Incluso los nombres de sus personajes: Joseph K. y K. ¿Apoco no? Y pues como que de cierta manera tratan de lo mismo. Burocracias y problemas imposibles de resolver por culpa de éstas.
Pero yo le hago caso al señor Kundera que los recomendó. De todos modos recomiendo más este que los demás. Y pues pronto tal vez tenga que leer más de Kundera; al fin y al cabo, si él se inspiró de Kafka, no significa que yo tenga que inspirarme de Kafka para inspirarme de él. Hasta la próxima, pequeñuelos, que no será dentro de mucho... porque me estoy poniéndo al corriente.

domingo, 9 de enero de 2011

Emotions Revealed


Disculparán mi ausencia, pero entre crisis de vida y la Navidad, ni tiempo de leer, ni tiempo de escribir. Regreso con esta entrada de un libro que ya tiene rato que terminé, pero del que no había escrito. Es el segundo libro que leo del señor Paul Ekman, el de las caras, si, ese.
Pues... está bien leer este libro después del de Unmasking The Face porque fue escrito después y hace referencias al otro. Bueno, yo soy gran fan de Paul Ekman ya que, aunque está escribiendo de cosas científicas lo hace de una manera muy amena.
Este libro se enfoca más en cómo sentimos las emociones, controlar cuándo nos ponemos emocionales y da consejos de cosas que puedes hacer al notar que alguien está experimentando alguna de las emociones. No se enfoca tanto en cómo se ven en la cara como el otro libro, si no más en cómo se sienten. Te explica cómo la expresión influencía la emoción ayudándote a hacer la "cara" y poner atención a las emociones que esto genera en ti. ¡Y tiene fotos del señor Ekman en su juventud!
Me parece útil, para quien sea. No tanto por el aspecto de "voy a saber cómo se sienten los demás y eso me dará ventaja en la vida", si no más para conocer cómo nos sentimos nosotros e identificar los momentos y cosas que generan estas emociones en nosotros. Y contrario a lo que el programa Lie To Me pinta, el señor Ekman parece ser una persona sensata y agradable que no usa sus conocimientos para atacar y molestar a los demás.

P.D. En este libro me enteré que Ekman y Schechner (un hombre que escribe acerca de teatro y estudios del teatro) se conocieron recientemente y notaron que sus vidas eran sumamente similares: crecieron en la misma calle, uno se mudó a la casa del otro en algún momento y tuvieron el mismo cuarto, fueron a la misma escuela pero no se conocieron porque se llevan un año de diferencia... Y fue muy sorprendente darme cuenta que sus vidas se encaminaron en una dirección parecida aunque en campos diferentes; por ejemplo, los dos se fueron a Nueva Guinea a estudiar el comportamiento de diferentes tribus para sus campos de estudio... muy interesante.