Les explico...

En estas largas vacaciones que tengo pensaba ¿qué haré con todo el tiempo que tengo en mis manos?
Y me di cuenta que una de las cosas que odio es que la gente no lee. Y entonces decidí que yo de todos modos iba a ocupar un poco de mi tiempo en leer, así que bien podía inspirarlos a leer un poco. Así que por aquí les pongo los libros que he leído últimamente, y qué tal están con la esperanza de que tal vez y sólo tal vez, pueda interesarlos en alguno y por fin
LEAN.

lunes, 30 de mayo de 2016

Awakening the performing body, o todo lo que no se debe hacer cuando se escribe un libro teórico

Antes de partir les dejo esta entrada, no vaya a ser que se les ocurra leer este libro mientras no estoy.

Pues, como saben, leo varios libros de teatro, y aunque leo muchos de creatividad, también leo algunos que tienen que ver con kinestesia (¡es de mis temas favoritos!) y la conciencia corporal de actores. Este parecía tener propuestas interesantes para complementar mi investigación... oh, error.

Yo sé que yo soy muy escéptica, pero si alguien puede justificarme algo coherentemente, puedo darle el beneficio de la duda, y dentro de mi escepticismo, pues hago yoga, y meditación y demás, entonces tampoco es como que tenga algo contra la espiritualidad o no tenga conexión alguna con ella. Pero de eso a que tolere lo que Jade Rosina McCutcheon intenta decir pues... hay un gran graaan abismo.

Ok, explico, el libro intenta proponer una método de entrenamiento actoral basado en los chakras y el shamanismo. Ya de entrada la meta es difícil, justo porque requeriría una explicación muy coherente para ser de utilidad. McCutcheon empieza diciendo que muchas veces esta técnica no recibe credibilidad porque no tiene una base científica. Si señora, tiene toda la razón, ¿entonces qué va a hacer al respecto? IGNORAR LO QUE ACABA DE DECIR. En efecto, después de escribir esta frase, en vez de dar una explicación científica o pseudo-científica, o siquiera explicar por qué una explicación científica no sería necesaria, continua explicando su técnica. 

Según ella da ejemplos de ejercicios (que parecen un poco copy-paste de si mismos) y da citas de actores que lo han usado y les ha servido. A mi me suena a mam.... Bueno, podría ser que yo soy escéptica, pero que luego McCutcheon hace algún punto útil. Aja... no lo creo. Sin contar sus extraños comentarios en los que habla de como se acaba de descubrir que Stanislavsky estaba súper metido en cosas yoguísticas y de los chakras (por supuesto también sin dar evidencia más que una fuente)...

En fin. No pierdan su tiempo. No tiene nada de rescatable. No sé quién le dijo a esta mujer que estaba bien que publicara un libro (con unos cuantos typos, por cierto). Y pues ya, se los digo yo. Seguro hay técnicas esotéricas más funcionales y mejor explicadas si a eso a lo que le quieren entrar. 

domingo, 29 de mayo de 2016

El olvido que seremos

Me pongo al corriente de libros que leí hace tiempo, voy muy atrasada. 

Este libro pertenece a aquellos que dije que leería más dentro de la literatura contemporánea. Es de un escritor colombiano - Héctor Abad Faciolince. Yo empecé a leerlo sin saber bien de qué iba (para variar, ya ven que está de moda en mi). Y al principio parecía ser una novela muy bonita acerca de la paternidad. Pero no se dejen engañar - por ahí de la mitad todo se torna un poco oscuro y político.

Me tomó un tiempo notar que la "novela" es en realidad una especie de autobiografía, enfocándose en el padre del autor. Cuando empecé a darme cuenta de esto y del mensaje político del libro, me molestó un poco que hubiera pasado tantas páginas debrayando y hablando de lo lindo de su familia. Pero la verdad es que el escritor sabe más que yo, y ya avanzado el libro me quedó clarísimo lo listo de su decisión y poder apreciar su manera de involucrarme, no sólo en su familia, si no en el ambiente cultural de Colombia.

Yo tengo amigas colombianas, y recuerdo haberlas oído emocionadamente platicar de que se iban a firmar una especie de paz. Las vi felices, pero creo que no pude comprender la magnitud del problema y de la solución de la que hablaban. No creo aún comprenderla del todo; creo que se necesitaría mucha investigación, o haber crecido en ese ambiente para tener esa sensación que ellas tenían ese día, pero creo que este libro me acercó un poco más. 

Creo que es bueno. Tiene un buen balance de puntos de interés relevantes a las relaciones humanas (particularmente las familiares), y a la situación política (que aunque diferente, tiene algunas tristes paralelas entre Colombia y México). Esta escrito de una forma extraña - entre los debrayes y la no-linearidad, o que presagia desde bastante antes lo que va a suceder - que creo que de estar escrito de un modo distinto, podría ser más disfrutare. Pero quizá el punto no es "disfrutarlo" así per se, si no poder comprender un poco. 


martes, 10 de mayo de 2016

Creativity & Development

Para los ñoños y no tan ñoños...

He estado leyendo varios libros acerca de la creatividad que se me quedaron pendientes de cuando terminé mi maestría. Son de creatividad en grupo y qué la promueve, y pronto podrán leer acerca de algunos otros. 

En esta ocasión, les escribo de un libro editado por Keith Sawyer (aquí otro libro suyo) que contiene ensayos y "papers" de otros investigadores; todos enfocados en procesos de creatividad, relacionados con psicología del desarrollo. Pero, aunque tiene bastante relación con psicología del desarrollo, no está tan enfocado en niños. (Mi percepción es que la psicología del desarrollo se enfoca más que nada en el desarrollo infantil, pero igual y estoy mal en eso.) 

A mí en particular me gustó el ensayo de Keith Sawyer al principio del libro acerca de procesos emergentes, que fue el foco de investigación durante mi maestría. Pero también tiene ensayos acerca de cómo la creatividad nos hace como personas y a su vez nos permite ser creativos, o cómo la creatividad puede sostenerse mientras uno crece y envejece. Y al final tiene una discusión muy interesante en la que todas las personas que contribuyeron al libro debaten acerca de su percepción acerca de varias preguntas relacionadas con la creatividad y, de una forma controversial, dicen que los niños no son creativos. ¿¡Qué!? Antes de que pongan a gritar y estén en desacuerdo, mejor lean el libro. Yo no puedo explicar más así de los ensayos porque pues... qué chiste. Pero siempre me dará gusto tener conversaciones acerca de procesos creativos y ambientes que promueven la creatividad con quién quiera. 

Si les interesa el tema, el libro es muy bueno porque es muy claro y conciso. Te permite aprender los términos comúnmente usados en este tipo de discusiones sin perderte en el camino; es decir, ningún texto es tan técnico que no sea posible de entender, para quién sea. Además, no está enfocado a las artes específicamente ni nada por el estilo. Recordemos que las ciencias, y en general la vida, también requieren creatividad, y esta es una buena forma de explorar un poco cómo sucede.  

domingo, 8 de mayo de 2016

One Flew Over The Cuckoo's Nest

Sí, sí, Jack Nicholson y todo lo demás, pero en realidad NO. 

Cuando yo tomaba clases de teatro en mi adolescencia, hicimos una obra acerca de un manicomio que estaba bastante inspirada en la película basada en este libro. Y entonces la vi y me gustó bastante. Pasaron varios años antes de que me enterara que estaba basada en el libro. Y pues ahora lo leí. 

Seguro no les sorprende que diga que el libro me pareció mejor que la película (y eso que la película es buenísima). La mayor diferencia es que el narrador del libro es el "Chief" y todo está visto desde su perspectiva, mientras que la película se centra más obviamente en el personaje de Jack Nicholson - que en el libro tiene, efectivamente, un rol central, aunque no sea un narrador. 

Me gustó la forma en que te hace dudar quiénes son realmente los que están locos, o los que son malvados (si es que alguien lo es), y la conciencia que me hizo tener acerca de cómo las diferentes perspectivas de la gente afectan lo que las cosas pueden o no parecer. Al final, el personaje de MacMurphy (Jack Nicholson en la película), da un ejemplo que no es necesario estar loco para seguir. La forma en la que está escrito el libro también es muy interesante, mostrando claramente los estados mentales del "Chief", pasando por oraciones muy fragmentadas a prosa fluida. Está entretenido, te pica, y tiene algo que decir. 

Aparentemente Ken Kesey escribió otros libros, ninguno de los cuales es tan famoso, mientras era parte de un grupo que se dedicaba a experimentar con hacer que gente consumiera drogas sin saberlo para ver qué pasaba. Eso no me parece tan chido, aunque creo que el señor Kesey tenía ideas que comunicar a la sociedad acerca de cómo nos manejamos y nos limitamos. Me pregunto qué habrá sido de él y de dónde habrá sacado sus ideas para este libro. 

Muy recomendable. Si no han visto la película, lean primero el libro. Si ya vieron la película, igual lean el libro. La película no podría ser tan buena si el libro no fuera tan increíble como es. 

martes, 3 de mayo de 2016

Severina

Pues cuando leo, siempre procuro leer un libro en inglés y luego uno en español (tal vez se hayan dado cuenta antes por mis entradas al blog). Sin embargo, a veces me cuesta trabajo encontrar libros en español que leer. Y no estoy diciendo que no haya excelentes escritores latinoamericanos e hispanohablantes - que claro que los hay, pero luego me cuesta trabajo encontrar un buen balance de literatura clásica o pseudo moderna (entiéndase de los 70's-80's), con lo que se está escribiendo hoy en día. Entonces bueno, en esta entrada y en algunas futuras, verán un intento de incorporar un poco más cosas contemporáneas a mis lecturas en español. 

Empiezo con este libro que es de Rodrigo Rey Rosa de Guatemala. El libro dice ser una perturbadora historia de amor y la neta... meh. Trata de una chica que entra a una tienda a robar libros y el dueño de la tienda la cacha y se enamora de ella de una manera un tanto obsesiva y pues... bueno, el resto del libro es de lo que pasa después con su relación y así. La verdad está entretenido pero no me pareció la gran cosa. Sentí que el autor no hizo que el tema diera para mucho (y mira que hablar de alguien que roba libros... yo pensaría que da para bastante). Y lo que dicen que es perturbador... yo no sé si estoy desensibilizada o qué, pero no me lo pareció.

Ahora no puedo escribir mucho de este libro porque es un libro muy corto, y cómo digo, no sentí que aportara muchísimo a mi vida excepto unas cuantas horas de entretenimiento. Si no quieren algo muy complicado, se los recomiendo. Y ahí si lo leen y le encuentran algo más de lo que yo le pude encontrar, pues compartan perspectivas, ¿no?