El libro que apareció en mi vida gracias a mi hermano. No sé en realidad cómo lo trajo ahí. Sólo recuerdo que de repente se hablaba de él y lo veía de vez en cuando en mi casa, y se me antojó leerlo y luego desapareció. Parece ser que compraron varias copias, que se fueron regalando (? no estoy muy segura de eso) hasta que quién sabe si quedó una perdida por mi casa. Entonces cuando le dije a mi mamá que lo quería leer, me consiguieron uno.
Goran Petrovic, el autor, también conocido como el García Márquez de sus tierras Europeas, trae esta hermosa novela de realismo mágico. Se trata de unas personas que viven en una casa a la que deciden quitarle el techo, o mejor dicho, ponerle un techo de cielo. Dentro de eso, te cuenta los pormenores de las historias individuales de los integrantes de la casa. El libro tiene capítulos intercalados con "cuadros" que describen obras de arte, o mapas, o leyendas, etc. Todo con bibliografía o datos que te hacen dudar de cuáles cosas existen y cuáles no (yo todavía me lo estoy preguntando).
El ritmo me recordaba un poco a algo de Baricco, aunque a veces era difícil seguir algunas partes de la historia por la extraña mezcla de realidad con fantasía, hace un excelente trabajo de crear un universo mágico y en el que le dan ganas a uno de vivir (particularmente cuando uno lee el libro en el metro, pensando que le gustaría estar en la casa con techo de cielo en vez de ahí...). Poco a poco, uno se va soltando y entonces ya no parecen extraños los debrayes fantásticos. Y entonces el final es de las cosas más bellas.
Si entendí la introducción correctamente, este es de esos libros que se pueden leer en cualquier orden, pero no estoy segura porque no lo intenté. Los capítulos a veces parecen inconexos, pero muchas veces se retoma algo que se mencionó antes en capítulos muy posteriores, por eso dudo de la posibilidad de leerlo en desorden. Los cuadros se relacionan al capítulo anterior y de alguna manera comienzan a explicar el siguiente. O eso me pareció a mí. Es posible que leído en desorden también haga una especie de sentido. Tendría que releerlo, pero tendrá que esperar. A que los efectos de haberlo hecho ya hayan pasado y pueda disfrutarlo con ojos nuevos de nuevo. Se une a los muy buenos libros de estos meses, junto con el de los Números Primos.




