Antes de la trágica pérdida de Saramago, yo nunca había escuchado de este libro. Hasta la fecha no estoy segura si fue publicado después de su muerte. Es un libro corto, pero que mantiene su estilo de párrafos largos (aunque no tan largos como en otros libros). La historia no es como sus historias usuales en las que parece que plantea una alternativa al mundo (estilo: qué tal si todos fuéramos ciegos, qué tal si nadie votara, etc.), si no que habla de un señor que trabaja en una conservaduría general donde se guardan los datos de las personas: sus fechas de nacimiento, fechas de matrimonio, cosas así. Por azares del destino, la ficha de una mujer desconocida cae en sus manos y él empieza a buscarla.
La historia es muy simple, pero se hace muy bonita por el peso que el personaje le da a los eventos debido a su vida rutinaria. Luego comienza a tener cambios inesperados que son bastante estresantes, pero mantienen muy bien el interés de la historia. El final es muy extraño, pero bonito.
Lo recomiendo bastante. En particular para la gente que tiene un poco de miedo de leer a Saramago. Entiendo que a veces cuando uno abre alguno de sus libros para darle una hojeada es espeluznante ver el tamaño de los párrafos. Pero el señor verdaderamente sabía lo que hacía y este libro es lo suficientemente corto y no tan manchado como otros, así que está bueno para empezar a ver cómo escribe el autor y quizá los inspire a leer más de él. En lo personal, es de mis autores favoritos.
Aquí otra entrada de un libro del mismo autor: Caín

