Estoy participando en un proyecto llamado 365 women a year, en el que buscan que mujeres escriban obras acerca de otras mujeres. Todo muy feminista. Sí. Apliqué al principio del año para escribir una obra acerca de Leonora Carrington, pintora británica surrealista que vivió muchos años en México y fue de los últimos (si no la última) surrealista en morir.
Al principio del año empecé a investigar al respecto de ella sólo para enterarme que también era escritora. Escribió varios cuentos y una novela. Yo los busqué y comencé a leerlos, pero en algún momento mi carga de trabajo significo que tuve que poner el proyecto en pausa. Ahora, después de terminar mis locos estudios, lo volví a poner en marcha y comencé a buscar éste libro. En específico me interesaba leer Memorias de abajo, ya que, en teoría, es una de las piezas de no-ficción de Carrington en la que relata su experiencia al ser llevada a una institución psiquiátrica en España. Lo encontré en inglés en amazon y en tiendas de libros antiguos a precios exhorbitantes. Terminé comprando la versión digital en español en la tienda de Google Play (por si ocupan).
Bueno, solo digamos que inicialmente leí el libro por partes, pero recientemente lo leí como... un libro. Y pues no sé... es una relación extraña la que tenemos Leonora y yo. Sus historias me gustan mucho. Incluso me atrevería a decir que más que sus pinturas. Es muy extraña la forma en la que reflejan la realidad, aunque no sé si yo sé esto solamente porque he investigado acerca de su vida, y si la gente que sólo lee sus libros nota estos vínculos y, o hace que aprecien más el cuento, o que tenga aún menos sentido. Por más que le preguntaron, Leonora nunca reveló con certeza los significados de sus historias, pero a mi parecer, hay varias cosas que no necesitan una explicación muy complicada.
Las imágenes en la mayoría de los cuentos: La debutante, La dama oval, La casa del miedo... por ejemplo, son muy fuertes y de alguna manera hermosas. Hay otros cuentos que no me gustaron tanto como Pequeño Francis y Tío Sam Carrington. Pero tal vez es puramente gusto personal. La parte final del libro, las Memorias de abajo, son lo más perturbador, quizás. Carrington dice estar hablando de la realidad, pero aún así los eventos, mezclados con sus alucinaciones, parecen tan surreales, que se vuelve difícil distinguir. Y fue ahí donde mi relación con ella se complicó. Porque me hace dudar demasiado de su veracidad. Y si, posiblemente, hay una veracidad distinta en las cosas que imaginamos, pero sin poderla conocer... ¿cómo sé?
Igual se los recomiendo. Si solo porque no es una artista que sea reconocida por sus trabajos escritos, que sin embargo hablan mucho de temas de la sociedad y de lo que es crecer. Y pues, textos surrealistas... yo no me he encontrado tantos.


















