Saben que me gusta bastante Saramago; pueden leer otras entradas que he escrito de libros suyos aquí y aquí. Este libro se publicó después de su muerte. La introducción da una explicación interesante, si bien un tanto extraña acerca de la publicación póstuma de esta novela: dice que esta fue la primer novela que Saramago escribió. La envió a una editorial para que fuera publicada y nunca recibió respuesta. Años después, cuando volvió a ver el manuscrito, pareció portarse indiferente ante él y no tener intención de volver a intentar publicarla. Fueron sus familiares/amigos quienes tomaron esta decisión después de la muerte del autor.
A ver, yo tengo sentimientos encontrados con respecto a esto. Es muy estilo Kafka, pidiendo que se destruyeran todos sus escritos a su muerte y su amigo desobedeciéndolo brutalmente cuando Kafka ya no estaba ahí para quejarse. Y pienso, está bien, gracias a eso tenemos los escritos de Kafka, pero si él no pensaba que eran lo suficientemente buenos para ser publicados y tener su nombre ligado a ellos... Pues es raro. Lo mismo con esta novela. Y puedo entender por qué a Saramago le dio indiferencia hasta cierto punto. Ciertamente se nota que fue su primer novela y no refleja el estilo usual del autor. A algunos esto podría parecerles una bendición (los párrafos no duran 3 páginas cada uno...), pero se pierde algo de la perspicacia que logra en sus otras novelas.
No quiero decir que esté mala. De hecho es bastante 'bonita' (por usar una palabra). Habla de varias personas que viven todas en un mismo edificio; sus vidas, lo que los motiva o no, siendo a veces la única conexión entre ellos el espacio compartido que habitan. Y bueno, en ese sentido, sí es admirable que el joven joven Saramago tuviera tanto entendimiento y empatía con un rango tan grande de gente - de diferentes edades y condiciones que la suya - para escribir tan acertadamente de ellos. Pero pues no sé. Se siente algo mundana. Y creo que esto también tiene sus ventajas y desventajas. Como ven no es que me haya disgustado, pero no tengo sentimientos particularmente fuertes al respecto, lo cual creo que no es algo positivo en cualquier obra de arte. Pero en fin. Igual vale la pena; no es la mejor obra de Saramago, pero sí está bueno ver de dónde partió y cómo escribía antes de desarrollar su tan particular estilo. Esperemos no nos desprecie por estar leyendo algo que tal vez él no quería que leyéramos ya.

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