El libro me eludía. Estaba en mi lista desde hacía años, pero estaba perdido. Creo que se perdió en algún momento que me mudé de casa. Y luego por fin apareció. Y viajó por el mundo para venir conmigo y que por fin lo pudiera leer.
Saben cuánto me gustan los libros que vienen del "lado" Este del mundo, como pueden ver por mi opinión de éste de Haruki Murakami, o el del gato, y este otro libro que ya había leído de esta autora. Como dije antes, parecen tener una atmósfera distinta a otros. Como que todo se detuviera. Al rededor del libro. Este no es la excepción. La historia es la de Mikage, cuya abuela muere y termina mudándose a casa de Yuichi y teniendo una especie de nueva familia. Según esto, esta novela fue la tesis de la escritora. Yo no estoy muy segura de qué intentaba probar y entonces no sé si lo logró. Todo mundo me había dicho maravillas de la novela. Que es muy bonita y demás. Y pues... no es que no sea bonita. Sí lo es. Pero... Tal vez es que me la chulearon tanto que esperaba yo más, o que comparada con Murakami pues no es tan... hermosa. Pero vale la pena, y es un libro chiquito, fácil de leer, tranquilo - aunque un poco triste - bueno para las tardes de otoño que vienen.
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