Mi poca experiencia me dice que los japoneses tienen una manera muy peculiar de escribir, como más lento y "nostálgico" por llamarlo de algún modo. Es difícil de explicar. Crean muchas imágenes, y las historias parecen simples, pero todas las que he leído tienen algo de mágia.
Mi mamá compró Kitchen de Yoshimoto porque escuchó que era buena, le gustó y compró otros libros, este fue el segundo. Son tres historias que están relacionadas de alguna manera con "dormir".
Las historias son más simples que, digamos, las de Murakami (el otro autor japonés que yo he leído y que recomiendo ampliamente), pero siempre al final tienen una especie de twist mágico que da una resolución a la historia.
Me pareció extraño mientras lo leía. El ritmo de las historias es lento, sin ser aburrido, pero te deja sintiendo esa lentitud y ese detalle, lo cual crea un efecto como si las historias mismas fueran un sueño (aunque ninguna lo es).
Tengo ganas de leer el otro libro, y tal vez lo haga eventualmente. Por el momento, si quieren leer algo bonito, tranquilo y bastante diferente a las cosas a las que se está acostumbrado (por lo menos yo), se los recomiendo mucho. Y si lo leen, me gustaría discutir los finales, ya que me parecen el contraste con la simpleza del resto de las historias, muy abiertos y dignos de pensar en ellos por horas y horas.
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