Para ayudarme con mis propósitos de aprendizajes de idiomas, decidí agregar a mis listas de lectura libros en los otros idiomas que intento aprender; entiéndase italiano y francés. Tiene mucho sentido: mucho del inglés que aprendí fue por leer y, aunque yo le había estado sacando a leer en los otros idiomas porque es algo intimidante, ¿cómo, si no, voy a mejorar y conseguir más vocabulario? Y entonces, para empezar, conseguí este libro que contiene diez cuentos cortos en francés.
Todos los cuentos tienen algo fantástico (como dice el título); en este caso, muchos parecían estar relacionados con el diablo en alguna de sus versiones. No pregunten por qué, yo no sé la respuesta. Éste es la tercera parte de una colección que me parece es toda bastante parecida: compilan cuentos fantásticos que, supongo, giran alrededor del mismo tema principal. La colección está buena porque los libros tienen cuentos de autores franceses clásicos como Víctor Hugo, pero también de autores de otros lugares, como Jodorowsky. Sé que es un poco contraintuitivo leer cuentos cuyo idioma original no es el francés al intentar aprender francés, pero bueno, igual luego leo libros en inglés o en español que ese no es su idioma, y está bien para empezar a ver cómo se hacen las traducciones y comparar estructuras gramaticales, etc. Y bueno, cuando uno empieza a leer en un idioma nuevo, creo que leer cuentos está bien porque te da la oportunidad de tener una sensación de progreso sin importar cuánto te tardes en leer una página (en mi caso, por lo pronto, es un montón). Puedes terminar el cuento y sentir que lograste algo; me imagino que con una novela puede llegar a ser más frustrante sentir que el progreso es así de lento.
Pero, fuera del valor de aprendizaje que el libro tuvo para mí, creo que es una compilación interesante, que incluye cuentos de muchas épocas distintas, mostrando que las preocupaciones del humano por lo extraño o sobrenatural han estado presentes por mucho tiempo y continúan conectándonos con lo que, quizás, no conocemos de nosotros mismos. Y la colección crea un buen acercamiento a autores varios - unos que igual son muy conocidos (o que son conocidos más por sus novelas que por sus cuentos), y otros que, a lo mejor, sería poco probable conocer de otro modo. Ahí por si ocupan.

No hay comentarios:
Publicar un comentario