Los libros de Baricco son cortos y hermosos. En el viaje en el que me encuentro, decidí no traer muchos libros, por eso del peso y la maldad de las aerolíneas, pero éste fue uno de los que viajaron conmigo. Y qué suerte.
Mientras esperaba que revisaran el avión, al que le había caído un rayo, me entretuve empezando esta novela que era muy adhoc al momento nocturno.
Cuenta tres pequeñas historias que no/están relacionadas. No siguen una secuencia narrativa, aunque sí una temática con respecto a encuentros justo cuando está por amanecer. Interesantemente habla de las distancias físicas y emocionales entre la gente. Cuestiones interesantes para alguien que acababa de partir.
Baricco siempre es muy bello, y de hecho este libro es mencionado en Mr. Gwyn, aunque no hace falta haber leído el anterior para disfrutar éste. Ciertamente siento que su estilo ha cambiado a lo largo de sus escritos. Ahora es aún más compacto y, tal vez, un poco más concreto que antes. Si les gustaba antes, creo que les seguiría gustando; si no les gustaba antes, les recomiendo que le den otra oportunidad.
Yo lo volvería a leer. Y no digo eso de muchos libros.
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