Dedicarse al arte en el mundo hoy en día es un reto. Más que nada porque todo se mide en términos de cuántas ganancias puede producir, cuánto puede vender, etc. (y aún más en este país donde el gobierno claramente piensa que el arte no contribuye nada a la sociedad - se nota que la cultura no nos hace falta con toda la violencia que hay...). Pues este libro habla un poco de cómo sobrevivir cómo artista en un mundo capitalista que no trata el arte como lo que es: un regalo; y más bien quisiera que fuera una comodidad.
Viene en mi lista de libros que tengo que leer para la maestría y por coincidencia también lo encontré en una lista de libros recomendada por gente muy inteligente, entonces pues bueno, le di un chance, un poco asustada de que fuera de estas cosas new age que no son muy realistas, pero la verdad es que me dio una grata sorpresa.
Si bien en realidad no propone una solución precisa (y explica por qué no lo hace), si te da ideas y habla mucho de cómo se ha desarrollado la civilización para llegar hasta aquí, y por qué los regalos son importantes para la sociedad y entonces el arte es importante para la sociedad. Da ejemplos enfocándose en las vidas de dos poetas: Walt Whitman y Ezra Pound y sus esfuerzos por, no sólo salir adelante, si no contribuir al ámbito artístico al que pertenecían.
No puedo decir mucho más porque no es una novela o algo así que tenga una trama. Pero tampoco es un libro de texto. Es como algo intermedio: fácil de leer (a ratos un poco más complejo, para nada que quede fuera del entendimiento que te da la cultura general), interesante, con algunos cuentos folclóricos que contribuyen a explicar sus ideas, y muchas sugerencias para empezar a pensar en cómo poder vivir como alguien que hace arte.
Según entiendo el libro fue inicialmente hecho para poetas, pero es muy claro que cualquiera en cualquier ámbito del arte (y probablemente de la vida), se puede beneficiar de leerlo.
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