Cuando vi que salió una nueva novela de Murakami y que, por lo visto, la tradujeron bastante rápido para que nosotros, los mortales, la pudiéramos leer, me emocioné.
Debo admitir que cuando por fin la conseguí, no empecé a leerla inmediatamente. Poco tiempo después, alguien me preguntó si ya la había leído para hablar del final. Yo le dije que no, pero la platica me dejó intrigada.
Como parece se está volviendo mi costumbre, no me tomé la molestia de enterarme de qué trataba el libro antes de leerlo. Ya he leído libros del autor y su nombre me parece suficiente garantía para asegurar un buen libro.
No erré. Incluso me sorprendió porque lo sentí mejor que otros libros suyos que he leído (aunque eso puede ser una ilusión porque, haciendo memoria, creo que cada vez que leo un libro suyo me siento absorbida a una tierra donde eso es lo único que existe y es como debe ser - haciéndome olvidar cómo eran los otros libros).
El libro cuenta la historia de Tsukuru, un ingeniero de estaciones ferroviarias que fue "abandonado" por sus mejores amigos muchos años atrás. Y cuando digo "abandonado", quiero decir que lo abrieron de una manera no muy agradable sin explicarle por qué y nunca se volvieron a ver. Dieciséis años después, él re-visita ese episodio de su vida y los efectos que ha tenido en su presente. No diré más, pues es el chiste de todo el libro.
Lleno de muchísimas emociones distintas, fluido, y, me atrevo a decir, llegador; el libro juega mucho con el peso que le damos al pasado y, en mi caso, me hizo recordar decisiones tomadas que es posible que hayan alterados todo. De una forma muy realista, te confronta con las posibilidades del "hubiera" y de lo que aún puede ser.
Ya lo había dicho antes, ciertamente los escritores del continente asiático tienen un algo especial que les da un tono de melancolía/misticismo, o algo que parece inalcanzable o innombrable. No es la excepción.
Lo recomiendo a los que les gusten novelas realistas y escritores tipo Baricco (que tiene como el mismo ritmo) o Yamamoto (que tiene como las mismas emociones). Por lo pronto, me siento lista para platicar del final con quien guste, en privado, claro, para no arruinarles nada a los próximos lectores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario