Uff... lo empecé hace meses. Muchos meses. Había
leído cuentos de Cortázar, pero nunca algo tan largo de él, y todo mundo habla
maravillas de este libro, ¿no? Aunque en algún ensayo había leído que todo el
rollo que hace de jugar a hacerte brincar de página en página era sólo un
experimento de estilo literario que en realidad no contribuía mucho a la
historia. Pues entonces decidí leerlo dos veces: primero siguiendo el orden
extraño de capítulos que propone y luego sólo leer los capítulos "imprescindibles",
como si fuera un libro común y corriente. No sé si eso cuenta como que lo leí
dos veces, se ha sentido como un largo viaje.
Cuando empecé a leer, no
lo estaba disfrutando. Aunque soy gran fan de los cuentos que he leído del
señor, este me parecía algo pretencioso; un poco a la Borges. Ya saben, de la
nada, metía frases en francés, así como asumiendo que todos entendemos y
sabemos qué quiere decir o qué. Cositas así. Luego empecé a disfrutar la
sensación que me daba cambiar de capítulos y brincar por el libro. Algo entre leer
de esos libros que leía cuando era chiquita de "haz tu propia
aventura" e ir por un laberinto. Supongo que entiendo su punto: ir
brincando de capítulo en capítulo cual en la rayuela. Aún así, al terminar me
sentí algo desconcertada. Como que de repente se me había revelado mucha
información que parecía no tener importancia o relevancia para el resto de la
historia... Y como que no tenía muy claro cuál había sido la historia tal cual,
en cuanto a cuáles cosas habían sucedido realmente, y cuáles eran más bien
imaginaciones de los personajes.
Cuando lo volví a empezar,
esperé que sin tanto brinco, la historia fuera un poco más clara. Y hasta
cierto punto sí lo es. Pero hay cositas que no entiendes con la misma claridad
que cuando tienes la información de los capítulos extras. O que yo entendía más
porque tenía en mi memoria el recuerdo de haber leído algo relacionado con lo
que estaba leyendo cuando leí el libro primero. Es difícil de explicar. Igual
las bases de la historia estaban ahí: Horacio Oliveira, argentino en París,
tiene una relación amorosa y es parte de una especie de "Club" donde
sus amigos discuten cuestiones metafísicas. No cuento más para no arruinárselo
a nadie. Aún así, cuando llegué al final, me quedé un poco en las mismas. Quizá
el chiste del libro radica más en lo que uno quiere creer que pasó y ahí está
la belleza de él.
También creo que tiene algunas cualidades de entrometerse en tu vida de
formas extrañas. Una amiga me dijo que nunca lo había podido terminar porque
cada vez que lo empezaba, se hallaba a si misma haciendo cosas extrañas, que
ella creía eran causadas por el libro. A mi en lo personal, me sucedió que, un
día que iba leyendo en el metro, leí un capítulo donde el personaje conoce a
una viejita, con la que después camina y platica (no daré más detalles, pero
los que lo lean o hayan leído entenderán). Al salir del metro, casi me pierdo.
De pronto apareció una viejita que me preguntó a dónde iba, me dijo que ella
iba al mismo lugar y nos fuimos caminando juntas (compartiendo paraguas porque
estaba lloviendo), mientras ella me platicaba de su vida... ¿Coincidencia? Una
muy extraña.
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