Podrían estar pensando: "¿Cómo escribe tanto de libros si no ha leído Cien Años de Soledad?" Pero antes de que lo sigan pensando, recuerden que estoy escribiendo esto justo porque acabo de leer el libro.
Seré honesta y admitiré que, pese a su fama, no había leído prácticamente nada de García Márquez antes que esto. Y cuando digo prácticamente nada, quiero decir que leí Relato de un náufrago en la secundaria y ya. Y la verdad, escuchaba a todos hablar maravillas de él, pero el libro del náufrago no me pareció la octava maravilla así que me era algo indiferente.
Antes de que se indignen, sepan que he cambiado de opinión. Pues el libro este me intimidaba un poco, entre que todo mundo habla maravillas de él y el hecho de que la edición que yo había visto aquí en mi casa (la conmemorativa de los 50 años) parecía muy gorda (no me pregunten por qué eso me intimidaría, he leído libros más grandes, supongo que era por el peso simbólico de todo el asunto). Pero decidí no postergarlo más.
En versión súper breve para los no iniciados que no han leído el libro, trata de la historia de un pueblo, o de la historia de una familia, o de la familia que funda el pueblo en el pueblo. No me voy a intentar siquiera a meter en más detalles porque ahorita estoy leyendo los ensayos que vienen antes de la novela en la edición esa conmemorativa y hay tanto que sacarle al libro que es imposible hablar de él con brevedad. Sin embargo, no se siente como un tedio leerlo. Al contrario; da la impresión de ser de esos libros que podrías seguir leyendo y leyendo hasta la eternidad. Quizá lo único que resentí un poco fue el hecho de que los personajes del inicio son descritos y seguidos mucho más que los del final, entonces uno se encariña hasta cierto punto más con ellos, y desaparecen en algún momento de la novela. Poco a poco, la historia empieza a suceder con más rapidez. Entiendo que esto se explica por lo que sucede al final, pero bueno, mientras uno lo lee sin saber qué sucede, crea una sensación un tanto vertiginosa.
Me encantó enterarme que se hacen referencias a otros libros, que ahora me tendré que disponer a leer en un futuro próximo. Podrá ser gusto personal, pero a mi me gustan los universos que se entrelazan, y saber que sucede esto entre autores me parece una buena idea. Aunque quizá me deprime un poco al pensar que me parece que no hay autores latinoamericanos más actuales que tengan la maestría de los anteriores.
Y bueno, pues que les puedo decir. Me uniré a la mayoría que dicen que el libro es una obra de arte. Si ya lo leyeron, sepan que ahora soy una de ustedes. Si no lo han leído, háganlo, no se intimiden. Una de sus grandes virtudes es su accesibilidad y poca pretensión. Por suerte es García Márquez, no Borges.
No hay comentarios:
Publicar un comentario