
Impresionantemente entraron los polacos a mi vida.
Tuve que interrumpir el otro libro que estaba leyendo por leer este. Lo necesito para una clase en la que gente lo va a adaptar a obra. Es un libro difícil de conseguir, pero si lo encuentran léanlo.
Básicamente es un conjunto de cuentos cortos que forman una novela. Osea, los pueden leer por separado y en desorden y tienen sentido, pero leídos juntos tienen más sentido aún.
Bruno Schulz, que los escribió, fue matado por un polícia de la Gestapo. Era maestro de pintura, pero en realidad le gustaba escribir, aunque no parece que fuera muy fan de que leyeran lo que escribía. Estos cuentos salieron de unas cartas.
Algunas personas lo comparan con Kafka, y si, tal vez, aunque creo que Schulz me gusta más que Kafka. La manera en la que escribe es surrealista, sin hacer que la historia deje de tener sentido. También en ciertos sentidos me recordó un poco a Kundera, todo parece tranquilo y "común", siendo extraordinario al mismo tiempo.
Pero lo más padre es lo poético que es en cuanto a crear imágenes se refiere. El libro parece una gran descripción (no se asusten, no es para nada como leer el Señor de los Anillos), de imagenes hermosas, y mucho de la narración se basa en los cambios en la atmósfera y los colores para saber que está pasando y demás.
Básicamente los cuentos son levemente autobiográficos. Yo no sé hasta qué grado sean verdad, considerando que se enfocan mucho en su papá y cómo a éste le gustaba mimetizarse con diferentes animales. Parece más como una metáfora de locura y frescura en tiempos de crisis y obscuridad. Pero pues ahí si lo leen, lo platicamos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario